"Si alguien se acuerda dónde está su primer celular le doy un premio. Es imposible saberlo. En casa tenemos varias cosas que ya no sirven: compacteras, una lectora de DVD y hasta un televisor. Ya regalamos algunos otros aparatos, pero seguro terminaron tirados por ahí. ¿Quién puede querer un walkman, una videocassetera o una vieja computadora DOS? No sirven ni para adorno", comenta Martín Testa, estudiante universitario de ingeniería en sistemas.

Se estima que en los últimos años al menos cinco millones de equipos informáticos quedaron obsoletos en el país, según las cifras de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), y de acuerdo con las estimaciones de ventas de equipos -basadas en la imparable actualización tecnológica-.

Según los expertos, gran parte de estos residuos aún están en los hogares. Aunque hasta hace poco no eran una preocupación, ahora sí lo son, porque se está notando que la gente comienza a desprenderse de ellos.

Todos estos desperdicios están yendo a parar a basurales que no fueron pensados ni están preparados para manejar los residuos de aparatos electrónicos como plomo, fósforo, cadmio, níquel y otros metales pesados, que son altamente contaminantes.

"Colocar este tipo de residuos en la basura o dejarlos en manos de los cartoneros es poner en riesgo la salud de las personas y del ambiente, debido a que contienen componentes muy peligrosos, desde plomo hasta arsénico", advierte el ingeniero Eduardo Costa, presidente del Consejo Profesional de la Ingeniería de Tucumán (Copit).

La entidad está muy preocupada por lo que entre los profesionales llaman "e-scrap". Significa desecho electrónico. Es un problema enorme que recién ahora comienza a vislumbrarse y discutirse. ¿Qué hay que hacer con las computadoras, los televisores y los celulares que no andan, que quedaron obsoletos o que ya no se usan?, les preguntamos a los especialistas.

"Mientras el celular, la computadora y el televisor están en sus carcazas no generan grandes riesgos de contaminación. Pero cuando se mezclan con el resto de la basura y se rompen, los metales tóxicos se desprenden y pueden resultar mortales", advierte Acosta.

El ingeniero destaca que la mayoría de las ventas de artefactos tecnológicos serán de ahora en más de reposición. Eso significa que todo el tiempo se estará recambiando un tercio de los aparatos en funcionamiento, lo cual implica que una cantidad equivalente será dejada de lado y convertida en "e-scrap". "A pesar del riesgo que implican para la salud, no hay políticas de recolección diferenciada para reciclar los desechos electrónicos", indicó.

La mejor opción ante el incremento de basura es reciclar, sostiene. "Es una buena forma de reutilizar elementos en desuso para obtener materias primas. El beneficio es doble: reducir la contaminación y reutilizar los desechos para construir nuevos aparatos, sean computadoras, celulares y otros elementos", precisó.

"Si no incorporamos el consumo responsable que incluya el reciclado de los equipos electrónicos vamos camino a un gran basurero tecnológico", sostiene Acosta.

Si llegamos a ese momento, según el licenciado Juan Carlos Luján, docente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), será muy tarde. "De alguna manera, todo lo electrónico que tiramos nos vuelve, en el aire, en el agua y en el suelo", precisa.

Los especialistas lamentaron que en Tucumán tampoco haya cooperativas o grupos dedicados a reciclar residuos electrónicos, tal como sucede en otras partes del país. Mientras tanto, seguiremos regalando el video al vecino, el celular al nene, y el grabador y las pilas a... ¿la bolsa de la basura?